.002

Debí haber escrito esta entrada ayer, pero al parecer algunas constantes de la casualidad estaban en perfecto funcionamiento y actuando: decidí dejar la tarea de continuar poniendo leíble mi blog para cuando tuviera tiempo libre en la universidad, y al llegar a la facultad encontré que no había conexión a internet. Así que hoy he estado arreglando los pocos contenidos que por el momento encuentran en el sitio, aunque todavía sigo sin entender cómo organizar correctamente los permalinks.

Pues, para justificar la categoría a la que pertenece esta entrada escribiré sobre anime. Particularmente, sobre Code Geass R2. No he visto la primera temporada, pero gracias a mis hermanos se puede decir que estoy bien enterada de lo que ocurre en la serie. Y se puede decir que fue debido al entusiasmo de mis hermanos que terminé viendo CGR2; aunque no cuento la serie entre mis favoritas, la estoy disfrutando. Hasta donde se puede.

En su momento no quise ver la primera serie porque la comparé con el platillo gourmet del menú del día: son los mismos ingredientes de siempre con una presentación distinta. Ligeramente distinta. Bueno, siendo un producto Sunrise con mechas el que el protagonista usara una máscara no era mucha sorpresa (ah, Char, ¿en dónde estás?). Y todo calculado para calar en el público, desde el diseño atractivo (CG suele aparecer erróneamente como una obra de CLAMP cuando este grupo sólo le ha hecho el diseño de personajes) hasta el carismático (pero, qué contradicción, algo retardado socialmente) líder de turno con una máscara para ocultar su identidad, por más que todos sepamos ya quién es. Si nunca me interesó CG antes de la segunda serie fue porque en ese momento no me interesaba un anime que tuviera chicos en edad escolar, mechas y fanservice traducido en bishies para un sector de la audiencia y chicas con buenas medidas para el otro.

Bueno, dicho eso, hablemos ahora del meido power. Lo que le estaba faltando a esta serie, ya que hasta bishie de cabello largo, armado con una espada y enfermedad incurable agregada hay.


Reconozco que es la premisa principal de la serie lo que me interesa de CGR2. Revolucionario con técnicas terroristas, buen cerebro, grandes recursos y habilidad especial sobrenatural para reondear el asunto se enfrenta a potencia mundial de decadente moral. Y no olvidemos que nuestro protagonista hace todo por… amor. Dejando de lado los elementos estereotipados y otros detalles pensados al milímetro para que éste sea un producto de los que calan en la gente, quiero hablar ahora de cierto otro agregado aparecido en el episodio 12 que es casi lo que nos faltaba: la infaltable maid, la mujer con traje de mucama francesa que es símbolo del anime para este siglo XXI. Dejen que lo explique.

Me decía un amigo hace un tiempo que si para los ‘80 el anime era sinónimo de mechas y robots gigantes (o viceversa), en los ‘90 fue el boom de las magical girls (y qué curioso, una historia pensada como una parodia de este género resultó ser el título más recordado de la década, Sailor Moon), en este siglo XXI los japoneses nos presentan a sus mucamas francesas, maids para usar el término inglés-pasado-al-japonés. Desconozco las razones por las que las maids son tan populares entre los otakus japoneses, aparte del hecho de ser tan MOE claro está. Y vean ustedes que de las mucamas francesas como elementos decorativos en los animes y mangas… como fanservice ante todo es decir… pasamos a las versiones evolucionadas de estos subtipos de personajes: ahora tenemos maids especialistas en artes marciales, espionaje y sabotaje de alto vuelo y con tradición de guardaespaldas y celosas guardianas de técnicas ninjutsu pasadas de generación en generación. Si antes las mujeres de los animes cumplían con sus misiones en apretados trajes de lycra o spandex y sacaban armas que nadie sabía en dónde guardaban en primer lugar (pero bien que la imaginación ayudaba en esos casos), ahora se encargan de ejecutar órdenes en cortos uniformes de blanco y negro. Desde hacer la cama a asesinar a primeros ministros.

Decía varios párrafos arriba que Sayoko es casi lo único que nos faltaba en CGR2, casi, porque todavía no la hemos visto subida en un mecha y dando combate. Pero quién sabe, si le damos tiempo a los guionistas y productores de repente para unos 5 ó 6 episodios más descubrimos que Sayoko no sólo tenía tradición de ninjas en su familia sino que era newtype y nunca nos lo dijo. Si me lo preguntan, y a pesar de no haber visto la primera serie (en la que sé que Sayoko estaba mayormente allí porque necesitaban de alguien que cuidara de Nunnally y que tuviera las típicas ideas equivocadas sobre los inexistentes fetiches sexuales de Lelouch), estoy segura de que todo esto no es más que otro recurso de los productores de la serie para hacer tiempo hasta que ocurra algo de más importancia para la historia. O sea, mientras completamos los 26 capítulos de la serie diviértete mirando un poco de diversión cracktástica.

Olvidaba mencionarlo: naturalmente, además de las maids tenemos la contraparte masculina, los buttlers. No serán tan numerosos como las primeras, pero como que con series tipo Hayate no Gotoku se pueden dar una idea de a dónde apunta el asunto.





Leave a Reply