…Ya que Persona 3:Fes sería el Persona 3.2, y es casi seguro que ATLUS va a presentarnos alguna versión mejorada, ampliada, arreglada o reversionada de P4 tarde o temprano. Si no lo hacen, ésto no sería un Persona.
Para empezar:
Buenas noticias sobre P4: El juego presenta el mismo sistema que P3, con algunos cambios.
Posibles malas noticias sobre P4: El juego presenta el mismo sistema que P3, con algunos cambios.
Y es que si ustedes también jugaron P3 por el gameplay (el poder “vivir” cada día durante unos 10 meses y los elementos de RPG en combinación con los de un juego de simulación) y les gustó el cambio de aires de la temática (en vez de valiente grupo de héroes tratando de salvar al mundo, tenemos a valiente grupo de estudiantes tratando de arreglar las metidas de patas de los adultos mientras mejor se las arreglan para sobrevivir a la escuela), P4 se siente como una versión refinada y en cierto modo mejorada de su antecesor. Pero, al mismo tiempo, tal vez sientan que el juego es demasiado una versión mejorada de P3, en vez de ser sencillamente un juego independiente de la venerable saga MegaTen (Megami Tensei). Al menos con el público americano, no creo que esto sea un problema para los jugadores; como ATLUS ha lanzado recientemente Persona 3:FES, el primer MegaTen que ha tenido gran éxito (y ni hablar de su fandom) en esta parte del mundo, el interés está alto y los fans reciben bien todo lo que esté relacionado a la saga Persona. Y como para no dejar que pase mucho tiempo antes de que se apague ese interés, la versión en inglés de Persona 4 aparecerá en diciembre, a medio año de su lanzamiento en Japón.
Acabadas las introducciones, escribo lo referido al juego, la historia y los personajes. Oh, sí, hay spoilers.
En primer lugar, tengo que decir que P4 se siente más como una vuelta a lo que eran los primeros Persona. Esto es completamente personal, pero tengo que decir que P3 no me interesó a primera vista por verse como una versión ligera y más PG de los juegos anteriores, comenzando por el diseño de personajes y terminando por la historia. Ya no había puertas infernales abiertas, entidades maquiavélicas, nazis, algo de yaoi por allí para tener contento al fandom y, lo que más me decepcionó, nada de asesinatos en los colegios. (No sé ustedes, pero era casi como una catarsis comenzar el juego con algún muerto en el colegio, de preferencia el director.) Además de ello, P3 tenía un aspecto muy… límpido. Inmaculado. Y elitista. Quién no quisiera comenzar así todos los RPGs, en un colegio con buen presupuesto y con amigos que tienen todos los medios para salvar al mundo con mucha tecnología si hace falta. El estilo pop-art del juego era un cambio novedoso, pero de todas maneras se sentía algo alienante el ambiente del juego.
Creo que P4 luce mejor, y no sólo por los gráficos mejorados. Es más natural ver un colegio amplio, con piso de madera y ubicado en la colina que la Academia Privada Para Persona Users Dotados de P3. Pero para que no se sientan muy fuera de lugar ni bien empezamos este juego, tenemos la introducción típica de un buen número de historias: tu personaje se muda a esta ciudad, Yasoinoba, y es transferido al colegio al inicio del año escolar. Y ahora sí, para que sí recuerdes lo que eran los RPGs de antaño (en los que te mandaban a pelear contra el dragón demoníaco poseedor de los 7 sellos del infierno armado con una poción que curaba 20HP), tu personaje debe ganarse el sustento, el equipo y los items de curación a la tradicional. Que se entiende de dos maneras:
1. Debes matar enemigos y vender el botín de guerra, que es además una de las dos formas en que consigues equipo en el juego; el armero usa los materiales que les da para crear más armas y armaduras. La otra forma es comprarle a Tanaka en su programa televisivo; ¡oh, sí, ahora sabemos que a Tanaka lo ven en todo el Japón! Y sus envíos son nacionales, por cierto.
2. Deber conseguir trabajos de medio tiempo. Ocasionalmente, tus padres te enviarán dinero, pero aparentemente es una vez cuando se acuerdan (de que existes; nunca he visto al prota llamándolos por teléfono o escribiéndoles).
La trama también me parece más accesible: ya no tenemos torres de 300 pisos apareciendo todas las noches gracias al infaltable experimento fallido, sino una serie de asesinatos que investigar en el “otro mundo”. Y así como en P3 los únicos que podían arreglar las metidas de patas de los adultos eran un grupo de chicos, aquí es tu manchita (más escolares) la que tiene el sagrado deber de resolver los misteriosos asesinatos. Bien, sabemos que la policía nunca sirve para nada en esta clase de historias… Y además, tal vez no muchos estarían dispuestos a creerte si dijeras que te metes a un televisor para llegar a “otro mundo” en donde aparece una representación medio maligna y psicótica de tu ser interior. Claro que hay que admirar de todas maneras la tranquilidad de algunas personas, que ante unas situaciones inauditas y extraordinarias (que ameritan haberse salido de algún Silent Hill o de repente algún cuentito de Lovecraft), son capaces de actuar con toda racionalidad y de aceptar cualquier rareza que se les cruce con un simple “oh, ya veo, estoy metido en un televisor y esto es otro mundo, ¡por supuesto!”
Pero mejor dejo de rajar de las premisas generales de la trama porque, a fin de cuentas, es lo que hace divertido un juego. Si fuéramos a pensar con la cabeza fría en todo lo que nos manda seco y volteado un videojuego, mejor estaríamos poniendo canciones de The Beatles al revés para encontrarle las referencias satánicas. O sea, no viene al caso. Más bien, tengo que decir que las primeras 3 ó 4 horas del juego son bastante divertidas: conoces la ciudad, ves el patrón del juego, notas los cambios en el gameplay (o te familiarizas con él, si es el primer Persona que estás probando). Y acompañas a tu improvisado grupo de investigadores paranormales a investigar el “otro mundo” (al otro lado de la tv, literalmente) armados con llaves de mecánica, palos de golf y zapatillas deportivas, ya que… ¿qué, creen que un grupo de adolescentes va a tener de dónde sacar espadas y armas ninjas? Y sobre todo, ¿creen que van a poder caminar por las calles llevando semejante armamento sin que nadie lo note? Claro, es sólo al principio que a los protagonistas la policía los arresta por portar réplicas de armas (con toda la psicosis por una serie de asesinatos sin resolver, era de esperarse); ya después se pueden pasear por allí llevando katanas más altas que ellos mismos sin que nadie los moleste. Porque en este pueblo respetamos los asuntos de los demás, ¿ven? Si unos chicos pasan con espadas por la calle, pues dejen que sus propios problemas deben tener.
Y otra cosa que creo tengo que comentar: me parece que todo el grupo protagonista te cae mucho mejor que el de P3. Es una cuestión de gustos personales, claro está (por ejemplo, yo todavía sigo odiando al personaje principal de P3; digamos que hice esas 55+ horas de juego con él por pura inercia - y porque es el único personaje que te dan para controlar). Tal vez sea porque, como he escrito líneas arriba, los personajes tienen trasfondos más simples y comunes, sin pasados llenos de angst y sin ser productos de experimentos fallidos, sino como silvestres estudiantes. Bueno, tienen Personae, así que éso no los hace tan silvestres.
Hay más que quisiera escribir sobre P4, pero primero dejen que avance algo más en el juego. Tengo unas 17+ horas ya y a estas alturas sólo me faltaría reclutar al último miembro del grupo, pero ni me pregunten cómo he llegado al mes de julio sin saber qué es lo me preguntaban en el juego. P4 se puede jugar sin muchos problemas con entender tan sólo unas cuantas palabras en japonés (como los nombres de los personajes o las opciones básicas de “sí”, “no”, etc.), pero los programadores no tuvieron compasión al momento de decidir las preguntas de los exámenes del colegio: es muchísimo kanji junto y revuelto. Por otra parte, no puedo dejar de pensar que me estoy perdiendo mucho del juego por no entender la historia; desde este momento estoy esperando la versión en inglés para conocer todos los detalles de Kanji Tatsumi y su Otro Yo. Por un momento pensé que el grupo decidiría abandonar la misión y dejar a Kanji a su suerte antes que ir a ayudarlo a su “mundo” (y es que se necesitaba de unos cuantos puntos de valor y hombría, literalmente, para hacer ese nivel).